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Caminar
XPENG IRON camina de forma natural, con movimientos similares a los de una persona, gracias a su columna vertebral biónica y a su postura estable, lo que le permite desenvolverse con naturalidad en entornos humanos.
XPENG IRON de nueva generación: el robot humanoide más parecido a un ser humano.
Descubre cómo demuestra sus capacidades en situaciones reales
XPENG IRON combina los modelos VLT, VLA y VLM: el VLM actúa como cerebro para la percepción, el VLT constituye el núcleo de la toma de decisiones autónoma y el VLA funciona como cerebelo para el control de todo el cuerpo.
Más ligera. Más resistente. Más segura. La batería de estado sólido redefine el almacenamiento de energía gracias a su diseño ultraligero y su altísima densidad energética. Resiste temperaturas extremadamente elevadas y fuertes impactos, y no se incendia durante las pruebas de penetración con clavo.
Equipado con tres chips desarrollados íntegramente por XPENG, el robot cuenta con una potente capacidad de procesamiento que le permite pensar con rapidez, planificar de forma eficiente y ejecutar tareas complejas con precisión.
Una columna vertebral humanoide biónica proporciona al robot una flexibilidad extraordinaria, permitiéndole inclinarse, tocar el suelo y adoptar con facilidad y precisión una amplia variedad de posturas similares a las humanas.
Materiales blandos y diseño inteligente. Nuestros músculos biónicos utilizan una estructura reticular tridimensional basada en la optimización topológica, diseñada para adaptarse a las formas del cuerpo y seguir sus contornos de manera natural, ofreciendo flexibilidad, comodidad y movimientos más naturales.
Suave al tacto y sensible al contacto. La piel flexible que recubre todo el cuerpo ofrece una sensación agradable, similar a la de la piel humana, mientras que los sensores táctiles integrados permiten percibir el contacto con gran sensibilidad, acercando los robots a las personas más que nunca.
La pantalla curva 3D de diseño biónico integra de forma fluida las funciones de percepción e interacción visual, auditiva y verbal, creando una experiencia más natural. Va más allá de una pantalla convencional para ofrecer una nueva forma de interacción y transmitir una presencia más humana en cada encuentro.
El diseño biónico de los hombros proporciona al robot una flexibilidad similar a la humana. Con cuatro grados de libertad en la articulación escapular, puede elevar, rotar y extender el brazo, como un hombro humano.
Gracias a sus reductores armónicos, los más pequeños del sector, la mano biónica alcanza 22 grados de libertad y ofrece una gran destreza en un diseño compacto.








